El Molí de Can Coll es una casa que data de 1413, habiéndose encontrado algunas inscripciones que así lo certifican.
Desde que se conocen sus inicios la casa perteneció a la familia Coll, pasando de generación en generación hasta llegar al día de hoy.
Inicialmente el Molí de Can Coll, y de aquí el origen de su nombre, era un molino encargado de proporcionar la harina necesaria para la familia. Esta fue la razón por la que la casa se construyó a la orilla de río. Más tarde también comenzó a proveer de harina a todo el pueblo de Campelles. Actualmente sólo quedan algunos restos del molino.
Posteriormente, sobre los años 40, la casa se dedicó al cultivo de cereales y patatas para el consumo propio, lo que derivó en una explotación agrícola y ganadera que hacía uso de todos los campos propiedad de la familia.
Actualmente, el Molí de Can Coll es una casa de turismo rural completamente rehabilitada intentando así convertirla en un alojamiento cómodo y acogedor. Hemos conservado los elementos arquitectónicos originales y la hemos dotado de todos los elementos de confort actuales en un ambiente rústico. Gran cantidad de muebles antiguos y otros utensilios y herramientas de trabajo han sido restaurados para ayudar a comprender como vivían nuestros antepasados en esta comarca de montaña.
Las antiguas cuadras han sido rehabilitada y restauradas y se han habilitado como sala de juegos y entretenimiento. |